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La insignia
10 de junio del 2002


Intelectuales peruanas de la generación
de José Carlos Mariátegui (I)


Cecilia Bustamante Moscoso


A mis tíos Alicia, Celia y José María Arguedas


«...quienes los sigan y comparen verán surgir extrañas figuras.»
-Novalis-


José Carlos Mariátegui vivió apenas 35 años. Nació en Moquegua el 14 de Junio de 1894 y murió en Lima el 16 de Abril de 1930. Su vida y su obra dejaron, sin embargo, una huella de proyección en la historia de las ideas del Perù y de América Latina.

"Mi pensamiento y mi vida son un solo proceso…he escrito con mi sangre…Mis apreciaciones se nutren de mis ideales, mi sentimiento y mis pasiones," nos dice en el breve prólogo a su obra fundamental: Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana (1928). Su pensamiento e ideales sobre la realidad que trató de discernir y las ideas peruanistas que persiguió cohesionar se ha convertido en elemento central de nuestra discusión sobre la identidad nacional.

La filosofía social de Mariátegui ha influído desde entonces a varias generaciones no sólo peruanas y se hace conocimiento imprescindible para analizar el fenómeno de la cultura peruana y otros aspectos de nuestra sociedad dentro de lineamientos acordes a las relaciones del mundo contemporáneo.

Mariátegui sintió al Perù como un país que atravesaba momentos claves en la bùsqueda de su conciencia nacional, urgido de "peruanización". Trató de contribuír a este proceso iniciando un movimiento integrador esencialmente peruano. Mariátegui es como intelectual, un ideólogo que demanda cambios en la conciencia de la comunidad. Un intelectual que al no aceptar el estado de cosas de la sociedad de su tiempo, declara su descontento, y procede a tratar de definir las características de esa sociedad, analizarlas y propiciar un enjuiciamiento de los valores sociales y culturales de la época.

Incita a sus contemporáneos a una labor de redefinición, principalmente desde la tribuna de su revista "Amauta" (1926-1930), cuyo rol político y artístico dentro de pautas marxistas y un nacionalismo cultural, desempeñó importante papel entre los artistas e intelectuales de la vanguardia (1). En sus páginas se generaron algunas polémicas sobre temas que produjeron entonces o después, el nacimiento de definidas corrientes dentro de la cultura peruana - especialmente en la Literarura y las Artes Plásticas. José Carlos Mariátegui en su corta vida, cambió los rumbos políticos del país. Fundó el año 1928 el Partido Socialista Peruano que concita la crítica de la III Internacional. Es después de su muerte que se funda el Partido Comunista en 1930.

La organización y concientización de los trabajadores constituyó parte de su acción. Fundó la Confederación Nacional de Trabajadores del Perù (CGTP) y el diario "Labor". Mariátegui se inicia en la vida literaria muy temprano en el grupo "Colónida" del escritor Abraham Valdelomar. Un movimiento mas bien de tendencia esteticista y decadente (1910-1916), que publicó la revista del mismo nombre. Antes de su definición marxista, su pensamiento sigue el de Manuel González Prada (1848-1918), iniciador del Modernismo en la literatura peruana y también de una corrientea a favor de los problemas del indio. González Prada estuvo influenciado por el Positivismo y por Renán, fué radical anticlerical, denunciador del clero y del Estado. Al llegar a los 20 años es evidente en el Perü la convergencia de la actividad intelectual y la actividad ideológica.

En 1928 Mariátegui en sus Siete Ensayos de interpretación de la realidad peruana, clasifica a la literatura peruana de ser "una indigerible miscelánea de la literatura española" y al movimiento "Colónida" lo caracteriza como movimiento de protesta, mas no de afirmación. Con "raíces que son débiles herederas de la Conquista y sin lazos con el pueblo…no podían estar capacitados (por lo tanto) para interpretar la ardua tarea de un nuevo Peru." Anota también que el Peru es hijo de la Conquista y una creación de la sierra y que este antagonismo se encuentra latente como un factor decisivo en la vida peruana. De lo cual se infiere que en su solución radica la redefinición de nuestra identidad, viendo al indio "como su fundamento histórico."

El nacimiento de los dos partidos políticos más importantes de nuestra escena política, datan de esa época. El APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana), se fundó en México en 1924 por otro importante ideólogo peruano, Víctor Raùl Haya de la Torre. Y el Partido Socialista, como ya dijimos, en 1928.

Los años 30 se caracterizan por el surgimiento del populismo que contribuye a acentuar el creciente conflicto entre la vieja oligarquía terrateniente que había afirmado su poder político y económico entre1880-1919. Las nacientes industrias del azùcar, la minería, el algodón, se ven sacudidas por el impacto organizativo de los trabajadores y sindicalitas. A ellos se suman los efectos de la depresión económica de 1929. Los intelectuales adoptaron en su mayoría posiciones de crítica y de vanguardia, impulsados por sentimientos mas bien nacionalistas. A muchos de ellos, sus ideas y posición les significaron la persecución, la prisión, o el destierro de parte de regímenes autoritarios.

El indigenismo que se define en la literatura y las artes plásticas, describe en sus creaciones la situación del indio y una amplia denuncia de este problema al señalar los culpables vínculos de las instituciones sociales, políticas y religiosas con la inhumana situación en que se encontraba la raza indígena. Su mensaje es una convocación al cambio para la afirmación de la identidad nacional, muchos de sus componentes estuvieron influenciados por la Revolución Mexicana, con algunos de cuyos representantes mantuvieron contacto.

¿Quiénes fueron y qué papel desempeñaron las mujeres intelectuales de esta época? Para hablar sobre ellas tenemos; que "seguirlas y compararlas" para ver surgir "las extrañas figuras" de que nos habla Novalis. Algunas de sus características resultan recurrentes. Las unió, por ejemplo, una actitud de denuncia audaz y precursora. Su crítica social fué profunda cuando se aventuró a tocar temas tabù con sus vidas y su obra, en una sociedad tradicional y conservadora como la peruana. Todas ellas fueron sometidas a desaprensiva crítica de su obra creadora, a la intimidación y represión aplicadas sutilmente por una sociedad caracterizada por su discriminación hacia la mujer, la hipocresía de la censura católica y la idea de la mujer artista, liberada era inaceptable. Ninguna de ellas cedió en su posición de recuperaciòn , en este caso, la revalorización de nuestra cultura andina, y la importancia del arte popular. Su pensamiento y obra creadora fueron consistentes y son la vertiente de la cual descienden y se nutren desde entonces las mujeres intelectuales y artistas hasta fines del siglo XX habiendo contribuído abierta y militante a la larga tarea de la definición de nuestra identidad nacional convocada por el Amauta .

La mujer peruana no ha disfrutado de plenos derechos a la educación, ni ha participado políticamente, hasta bien entrado el siglo XX. Su nivel de profesionalización, por lo tanto, es muy inferior al de Chile, Argentina, Uruguay, donde hubo una actitud más progresista hacia su educación, lo que les permitió en consecuencia demandar su participación política concreta e iniciar la defensa de sus derechos, entre ellos el del voto que Magda Portal incorpora en los 30s como bandera de lucha y que sin duda es el gérmen de la desconfianza del APRA hacia esta líder demasiado independiente que acabará siendo expulsada de dicha organización.

La presencia de la mujer en la cultura peruana se da esporádicamente en la novela, el ensayo, en la poesía de salón que poco a poco avanza hacia la de denuncia. En la vida política su participación ha sido casi suicida y hasta desconcertante. El análisis de su tendencia al radicalismo ideológico y su participación algunas decadas después, en el extremismo y violencia, no caracteriza solamente a la participación de la mujer peruana en el proceso de cambio social y político sino también a mujeres de otros países. Tema de otro trabajo mío (1977) sobre las estructuras de violencia en el lenguaje como punto de partida cuyo esbozo de su pauta teórica fue publicado aplicada al caso específico de un autor argentino. Ver "Pour une typologie de la violence", con Julio Ortega, Revista L'Arc, No. 80, Aix-Provence, France,1982

En las páginas siguientes intentaremos ahora una aproximación a estas excepcionales artistas y escritoras cuya tradición de audacia y valentía se puede remontar a la herencia de Micaela Bastidas, la rebelde esposa de Tùpac Amaru. Ella desmiente en el siglo XVIII, con su estoicismo y fidelidad a la causa indígena rebelde, el esteroetipo de cobardía y servilismo, de pasividad de la mujer de nuestra "raza". Estereotipo promovido en parte por lo que Mariátegui calificó de "literatura colonial."(2).


Notas

1. "Amauta"" destaca por la presentación simultánea de los productos artísticos y plásticos de la avant garde, como por su adhesión editorial a la doctrina política del Marxismo Leninismo. Posiblemente, ninguna otra revista peruana ha tenido el impacto de Amauta" David O. Wise. Amauta (1926-1930) A Critical Examination. Ph.D. Diss. University of Illinois at Urbana Champaigne, Ill, 1978. p.C-1.
2. Algunas característicass del desmontaje de este estereotipo las observa acertadamente el antropólogo peruano Enrique Mayer cuando dice: "el surgimiento de conciencia étnica constituye realmente un 'problema'..que se traduce hacia afuera en demandas políticas y formas de presión …la tenue identidad mestiza se ve continuamente erosionada. Autodesprecio y subestimación son producto de las ideologías del mestizaje, algo que frecuentemente se expresa a nivel cultural en el cinismo con que nosotros, los latinoamericanos, observamos a nuestras acciones. En Surgimiento de una conciencia étnica,América Indígena, XXXIX. No. 4, (1974), 433-6.



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