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La insignia
7 de junio del 2002


Muerte de Emilio Jáuregui*


Juan Gelman


así se juntaran todos
para pedírselo el emilio
no ríe abajo en el cajón
donde al final se disolvieron
las banderolas banderitas
con que cada uno quiso
apoderarse de su vida
apoderarse de su muerte
como si su vida y su muerte
no fueran de la luz la sombra
de los dos álamos que alan
en todo pájaro del páis
o del país que alado alaba
en su corazón que creía

de modo que emilio no ríe
casi disuelto por la tierra
reía como la ternura
cuando lo que ella ama da miedo

salud emilio hermano solo

no crecerán ya nunca de él
flores o gorriones grises
aunque me mate la tristeza
esta mañana de noviembre
llena de sol y de canallas
en el país que todo aguanta
sobre el pueblo que todo sufre
y de donde una mano salió
cuando el emilio se moría
y escribió en el techo del mundo
"viva el emilio para siempre"

una mano escritora dulce
por esos cielos de la mundo
donde el emilio nació y quiso
y ahora se disuelve lento
como quien no se quiere ir
aunque lo llaman poderosos
y le crecieron los cabellos
y le crecieron las veinte uñas
y le creció el pecho arrastrado
contra la perra de la muerte

"viva el emilio para siempre"
escribió la mano del pueblo
la mano mana de la luz
la maniposa de la sombra
sobre el cielo sobre la mundo
sobre el tristeza de noviembre
que fuma como ciego en
los umbrales de fuego aquí

muy encendido está el emilio
sobre este mundo repartido
entre el sueño y la realidad
quien vive mal sueña bellezas
quien vive bien sueña muy feo
y no hay manera o forma señores
de poner todo eso de acuerdo
cosa que el emilio quería
bajo su traje de calor
o furia humana oh su ave suave
quería que no se sueñe más
nocturnamente o que se sueñe
de día y se haga noche el día
y se haga realidad el sueño
o sueño toda realidad
y cada hombre se cosiera
ya dulcemente sus mitades

del emilio nació un caballo
nació una piedra una mitad
una cantora nació un día
donde podaron el temer
donde tomaron el poder
donde avanzaron como oleaje
contra la muerte del emilio
y la declararon cesante
y el emilio resplandecía
y como siempre abrió su cuerpo
y dando su cuerpo a comer
iba encendiendo los abajos
de hombres oscuros todavía

"viva el emilio para siempre
escribió en el cielo que ciela
la mano mana de la luz
la maniposa de la sombra
tirando del borde el emilio
como no dejándolo ir
aunque lo llaman poderosos

así trabaja el pueblo con
la bella luz que descendía
del emilio vivo y con la que
subía del emilio ahora
contra canallas canallitas
pequeños asnos abrigados
detrás de un planteo político
teóricos de la pacífica

con metafísica y paraguas
o parleros de la violenta
chanta turros sobrevivientes

por la trasluz por el revés
por los pedazos de noviembre
volvió el emilio una vez más
y no dejó que nadie muera
en su lugar y les pedía
que detuvieran la tristeza
la sufrimiento la dolor
la gran escándalo del mundo
y con la soga que le dieron
para atarse el amor que
no tuvo tiempo de dar iba
escribiendo en el techo del mundo

"viva la gente para siempre
o sea viva viva viva".


(*) Emilio Jáuregui fue el primer periodista desaparecido-asesinado en la Argentina por la defensa de sus ideas políticas, desde la pluma y la militancia. Perteneció al peronismo revolucionario. Nos dejó en la década de los 60.



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