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| 13 de septiembre del 2003 |
La Insignia. México, septiembre del 2003.
La reunión de la OMC (Organización Mundial de Comercio ) que se realiza en Cancún tiene dos aspectos: uno interno, en el que se expresan tensiones y otro externo, en el que hay contradicciones. Desde un punto de vista antropológico, las tensiones internas se desarrollan dentro de un campo y las contradicciones externas expresan la presencia de una arena. Esta distinción es indispensable para comprender lo que ahí sucede.
Roberto Varela que desde mi punto de vista, es el mejor antropólogo mexicano vivo, toma y desarrolla los conceptos de campo y arena que formulara el antropólogo inglés Víctor Turner. Estos conceptos son básicos para comprender lo que sucede en Cancún. Aunque en los conceptos básicos seguimos a Roberto Varela, hemos realizado adiciones y reestructuraciones a dichos conceptos para adecuarlos al análisis de la vida moderna. Un campo es un espacio social y/o físico en el que se encuentran involucrados actores, relaciones y reglas. Los actores son personas o grupos de interés políticos y económicos que se hacen presentes y se enfrentan para lograr premios o beneficios. Hay un espacio y los actores acuden a él en búsqueda de premios o beneficios. Las relaciones son aquellas en las que los diversos actores entran en juego para lograr sus beneficios o premios; estas relaciones pueden ser políticas (de poder) o de tipo mercantil (búsqueda de una ganancia por medio de relaciones productivas y mercantiles) o bien, de tipo social (búsqueda de prestigio, reconocimiento, etc.) En un campo las relaciones entre actores están sujetas a reglas del juego ya que, en la búsqueda de beneficios o premios, no se vale cualquier comportamiento pues el tipo de relaciones que se da entre los actores se encuentra reglamentado. Tal es el caso de la legislación en una democracia o de las reglas de funcionamiento de los mercados. Finalmente, estos actores que entran en relaciones reglamentadas para la búsqueda de la obtención de un beneficio, poder o prestigio, no se dan en el vacío sino que sólo se pueden establecer en un espacio social institucionalizado. Las instituciones acogen a los actores, hacen posible el juego, vigilan el cumplimiento de las reglas y castigan a sus infractores. En el campo la relación entre los actores no es tranquila, todos quieren su beneficio y por ende, en el campo hay una lucha en la que se usa la fuerza que genera tensiones. Fuerza, tensión y lucha corresponden al funcionamiento normal de todo campo; para eso son las reglas, no para evitar que en la lucha se use la fuerza, sino para reglamentarla, no para evitar las tensiones sino para impedir que estas desborden los límites del campo. Cuando las tensiones sobrepasan a las reglas y a las instituciones, se configuran antagonismos y enfrentamientos y entonces el campo deja lugar a la arena. La arena surge cuando las tensiones desbordan el campo, cuando éstas se polarizan y configuran antagonismos. La resolución del conflicto de la arena implica otros procesos (los que estudió Víctor Turner para las comunidades sin escritura y los denominó "drama social"); en las sociedades modernas, la solución de la arena en ocasiones pasa por dramas sociales. Lo clave que se juega en Cancún es el mercado mundial de los productos agrícolas y genera tanto un campo como una arena. Es un campo en cuanto que las tensiones mercantiles sobre los productos agrícolas se expresan entre los países desarrollados que tienen una agricultura altamente tecnificada y protegida por gigantescos subsidios que afectan negativamente a los productores del mundo atrasado puesto que los bajos precios originados por tecnología y subsidios dejan fuera, descartan, excluyen, a miles de millones de campesinos que se ven fuera de toda posibilidad de competencia. Este es el campo mercantil que se vive, organizado por la institución OMC. En el campo, las tensiones se presentan en términos de un cambio de las reglas del juego que hoy favorecen a los agricultores de los países desarrollados y que excluyen y lanzan a la miseria a millones de campesinos del resto del mundo. La tensión está entre EEUU y UE (Unión Europea) por un lado y el grupo de los 21 y el Grupo Cairns del otro. La incertidumbre es si la institución OMC logra resolver la tensión y mantenerla dentro del campo establecido. El mercado es un campo. La arena, es decir, el conflicto que tiende a polarizarse cada vez más, es el que se encuentra en las calles, es el que desarrollan los que quieren cambios substanciales para pasar de una mundialización excluyente a otra incluyente y reclaman así, la configuración de un nuevo campo. (*) Profesor-investigador de la UAM Iztapalapa. Correo electrónico: asi_vamos@yahoo.com.mx |
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